lunes, 23 de mayo de 2011

AGRESIÓN A DOCENTES
                                                                      (Segunda Parte)
 La actitud protectora de los padres y la falta de normas en casa minan el prestigio de maestros y profesores

La falta de respeto de la que hacen gala algunos alumnos y familias ante los profesores tiene su origen pérdida de autoridad los docentes frente a la sociedad. Así lo cree buena parte de la comunidad educativa, que también hace extensiva esta merma de reconocimiento a los profesionales de otros ámbitos como el sanitario.

Las agresiones, tanto físicas como verbales, a los docentes no son comunes, pero existe una coincidencia en que las que haya se deben denunciar. Carmen Perona, abogada de CC.OO. especializada en defensa de empleados públicos, sobre todo docentes, está convencida de que las denuncias aumentan "porque los profesores cada vez son más conscientes de que deben defenderse y de que no están indefensos".

La sentencia de ayer, que condena a unos padres por agredir a una profesora y una conserje del CEIP Eduard Marquina de Barcelona, fue acogida con "satisfacción" por distintos portavoces de la comunidad educativa consultados por este diario. La Federació d´Associacions de Pares d´Alumnes de Catalunya (Fapac) remarcó el valor ejemplarizante de la sentencia, aunque advirtió que no es la solución idónea, "porque los docentes de la escuela privada no reciben el mismo trato penal, ya que no son funcionarios", decía Álex Castillo Navarro.

Desde las aulas, Enriqueta Díaz, profesora de instituto, explica que algunos los padres "proyectan sus frustraciones y carencias en los profesores y asumen muy mal las observaciones críticas que podemos hacerles sobre sus hijos". Tras recalcar que las actitudes violentas "no son patrimonio de la clase baja, porque entre las familias de rentas más altas aún funciona eso del no sabe con quién está hablando,que es una amenaza", apunta que sentencias judiciales como la conocida ayer pueden contribuir a que los docentes "recuperemos el respeto", elemento básico que debe presidir las relaciones entre el profesorado y la sociedad.

Y a esta falta de respeto no sólo contribuye la actitud hiperprotectora de los padres, que con frecuencia lleva aparejada una desautorización del profesorado, sino también la falta de normas en casa o la creencia de que "todo el mundo sabe más de educación que los que nos dedicamos a ello", añade Díaz.

Carles Mata, director de instituto, comenta que se ha roto el pacto tácito entre familia y escuela por el que la autoridad familiar (sobre el alumno) se trasladaba al profesorado al llegar al centro escolar. Para Mata, cuando se agrede a un profesor "se ataca al sistema educativo", por eso considera que "el titular de la empresa", en este caso, la Administración, debe ser el primero en denunciar la agresión.

"Está muy bien que todo el mundo hable de educación, pero la voz de los docentes, de los que estamos en la trinchera, cuenta poco", concluye Díaz.

SOS europeo para mejorar el prestigio social del profesorado

BEATRIZ NAVARRO - Bruselas. Corresponsal

La paradoja se repite en mayor o menor grado en toda Europa: en un momento en que las familias tienen mayores expectativas que nunca sobre el papel que debe cumplir la escuela, los profesores cada vez tienen más problemas para hacer respetar su autoridad en un momento en que aumentan las situaciones de violencia dentro y fuera de las aulas. La falta de prestigio social de la profesión va en aumento (hasta el punto de que en países como Holanda hay problemas para contratar personal) y ha llevado a los ministros de Educación de los Veintisiete a encargar a la Comisión Europea propuestas concretas para invertir esta tendencia.

Bruselas prestará especial atención a esta problemática dentro de la comunicación que presentará en junio sobre los retos de las escuelas del siglo XXI. La propuesta contará con el apoyo de Francia, que en el segundo semestre del año ocupará la presidencia de la UE y llevará a la arena europea su debate nacional sobre el respeto hacia el profesorado. Las agresiones a profesores en sus aulas han aumentado en un 30% desde el 2002; según el último informe del Observatorio Nacional de la Delincuencia, se registra una media de 60 ataques verbales o físicos al día. En el Reino Unido, al contrario, la situación ha mejorado en la última década gracias a una política de tolerancia cero con los comportamientos violentos de los alumnos.

"Los profesores cada día están más superados, pero no es culpa suya, se enfrentan a muchas dificultades añadidas a la labor de enseñar y deben suplir la falta de tiempo de los padres, todo esto en un ambiente donde se mezclan diferentes culturas y orígenes sociales. Están desbordados y esto lleva a una falta de reconocimiento de su tarea", explica María Badía, eurodiputada socialista, que hoy presenta en el Parlamento Europeo un informe sobre la formación del profesorado. "Deben llegar a la profesión por vocación, pero para eso hay que mejorar el prestigio de su trabajo, aumentar su remuneración y las horas que se les deja para preparar las clases", añade.

Las propuestas de Bruselas, no legislativas, incidirán en la necesidad de mejorar la formación inicial del profesorado y de ofrecer oportunidades de formación continua durante toda su carrera. La mejora en la preparación del profesorado para los nuevos retos educativos y su consideración social "elevará la calidad de la educación" de los más jóvenes, afirma la Comisión Europea. 

Publicadores:                                                                                     
Eder Rodrigo Paredes Rodriguez                                                    
Vanessa Fernández Vilchis                                                         
Erick Barbosa Rito
Cynthia Jacqueline Valdes Olmedo      
Daniel Javier Trejo Jiménez                                         
Estefania Sánchez Alvarez                                                                     

Colaborador:
Cristian Alarcon Alvarez

Responsable: 
Zelma Dávila Ortega
(Orientadora)

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